Financiación privada para proyectos cinematográficos #diario_LTLC

DSC_4434Como diría alguien de la tv… «ese gran desconocido»! En la foto equipo de alta producción en una grabación…..

Bromas a parte, esta es sin duda una de la claves a los que las nuevas generaciones de productores en España nos enfrentamos.

Un proyecto cinematográfico es una empresa que vive las fases de idea, start up, producción, consolidación, retorno de la inversión/amortización, declive y cierre de forma acelerada en el tiempo (unos 3-4 años para todo como media si hablamos de largometrajes).

Y además, tienes varias empresas en distintas fases en el  mismo momento. Es un sector maravilloso y realmente apasionante, justamente por esa rotación de proyectos creativos.

La figura más estudiada y conocida es la de director de producción o la de jefe de producción, pero es bastante común que gente del sector te pregunte la diferencia entre el «productor» y el «productor ejecutivo», y que realmente no sepan a qué te dedicas ni en un caso ni en el otro…

España se ha basado en un modelo de producción no industrial, sino alimentado y limitado por las subvenciones estatales. Las subvenciones de este tipo idealmente han sido pensadas para obras de poca salida  comercial, que trabajen valores culturales, diferenciales y poco atractivos para un circuito industrial; el cine de autor, cine experimental, temas conflictivos presentados con un punto de vista rompedor, jóvenes y desconocidos creadores, etc.

Pero esto no sé si llegó a ser en algún momento en nuestro país una realidad, lo que está claro es que se convirtió en una fuente de beneficios relativamente fácil de conseguir y que no ayudó en general a consolidar el sector cinematográfico aquí.

«Un proyecto cinematográfico es una empresa que vive las fases de idea, start up, producción, consolidación, retorno de la inversión/amortización, declive y cierre de forma acelerada en el tiempo (unos 3-4 años para todo como media si hablamos de largometrajes)»

Actualmente, si el objetivo es realizar proyectos cinematográficos, la financiación privada es la alternativa más viable. Si en cine es lioso, piense en una empresa (no en la típica de un autónomo, sino en una que haya de fabricar productos): hay que tener una idea, que sea atractiva y diferenciada del resto, pensar una estrategia para llevarla a cabo, conseguir las personas (equipo) para llevar a cabo los primeros pasos (pueden ser socios o colaboradores), conseguir el dinero suficiente para montar el proyecto, comenzar a producir, sen rentable, tener éxito en las ventas……..

Esta idea puede que sea más sencilla de imaginar. El cine es igual pero acelerado y con el reto de lo que estás vendiendo es una IDEA (algo intangible) y que el retorno de la inversión no lo puedes asegurar al 100% (riesgo para inversores).

Tipos de inversores: personas físicas con capital que quieran invertirlo (os dejo una entrada muy interesante sobre desgravaciones fiscales), personas que formen parte de un fondo de inversión (suele estar gestionado por un profesional que elige los proyectos donde invertir), empresas productoras con capital (pueden entrar en calidad de coproductor o inversor, según el caso), empresas de otros sectores que deseen invertir capital, business angels (os dejo enlace para aclarar este término), televisiones (entrarían como productores) y empresas de telecomunicaciones que comienzan a ser productoras: Netflix (ver artículo) y en España Telefónica (ver noticia).

Los bancos y sociedades tipo Audiovisual SGR sería un grupo aparte de los inversores, ya que solo facilitan el crédito cuando ya se tiene parte o casi toda la financiación conseguida.

Y a partir de aquí es creatividad: presentar proyectos de calidad y que interesen al público; tenacidad y constancia: labrarte una trayectoria como productor respetado y que quiere consolidar el sector; rodearte de buenos profesionales en los proyectos; y no tirar la toalla.

Por si fuera sencillo, todos estaríamos haciendo largometrajes y series a lo HBO día sí y día también.

Cada vez más productores y productores ejecutivos son o fueron asesores financieros, consultores de grandes firmas de crédito y personas más vinculadas a la gestión de capital riesgo y management en corporaciones, que productores de cine. Y es que el cine, es empresa.